Después de noventa y cinco (95) días, desde aquel martes 10 marzo cuando comenzó la pandemia del Covid-19, el pasado domingo se llevó a cabo la reunión con presencia de congregantes en la Iglesia el Tabernáculo de Arroyito.

El Pastor Pedro Bogdan antes de comenzar la primera celebración de las 17:30 horas, dio gracias y la bienvenida a los hermanos de la fe cristiana evangélica. Además sostuvo que en estos tiempos que el mundo está viviendo, es donde el ser humano debe buscar y tener ese encuentro con Jesucristo y descubrir para qué nos puso Dios en la tierra.

Efesios 5:15-20: Mirad, pues, con diligencia cómo anden, no como necios sino como sabios, 16 aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. 17 Por tanto, no sean insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor. 18 No se embriaguen con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu, 19 hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones; 20 dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.

Debemos aprovechar bien el tiempo, porque los días son malos, por lo tanto no debo ser insensato.

Insensato: Falta de sensatez, que no tiene buen juicio, ni sentido común. 

No se embriaguen con vino: Pablo contrasta la embriaguez con vino, lo que produce una “alegría” temporal, con estar llenos del Espíritu, lo que produce un gozo duradero. La embriaguez con vino se relaciona a la antigua manera de vivir y a los deseos egoístas. En Cristo tenemos un gozo mejor, más alto y perdurable para curar nuestra depresión, monotonía o tensión.

Lo que importa no es la cantidad del Espíritu que tengamos, sino cuánto de nosotros tiene de Espíritu Santo. Debemos someternos cada día a su dirección y sumergirnos en su poder.

1 – ¿En qué tiempo estoy viviendo?

Mateo 16:2-3: Mas él respondiendo, les dijo: Cuando anochece, decís: Buen tiempo; porque el cielo tiene arreboles. Y por la mañana: Hoy habrá tempestad; porque tiene arreboles el cielo nublado. !!Hipócritas! que sabéis distinguir el aspecto del cielo !Mas las señales de los tiempos no podéis!

Arreboles: Es el momento en el que las nubes que se encuentran en las alturas toman un color rojizo, que generalmente sucede por el atardecer del sol. 

Los fariseos y saduceos demandan señales en el cielo. Intentaban explicar los milagros de Jesús como experta manipulación casualidad o uso de poderes malignos, pero creía que sólo Dios podría hacer señales en los cielos. Estaban seguros que esa sería  una proeza que Jesús no podría realizar. A pesar de que Jesús pudo impresionarlos con facilidad, no quiso hacerlo. Sabía que ni un milagro en el cielo lograría convencerlos de que era el Mesías. Ya de antemano habían decidido no creer en él.

Lucas 19:41-44: Y cuando llegó cerca de la ciudad, (La entrada triunfal de Jesús en Jerusalén) al verla, lloró sobre ella, 42 diciendo: Dijo: ¡Cómo quisiera que hoy supieras lo que te puede traer paz! Pero eso ahora está oculto a tus ojos. 43  No pasará mucho tiempo antes de que tus enemigos construyan murallas que te rodeen y te encierren por todos lados. 44 Te aplastarán contra el suelo, y a tus hijos contigo. Tus enemigos no dejarán una sola piedra en su lugar, porque no reconociste cuando Dios te visitó.

Los líderes judíos rechazaban a su Rey. Iban demasiado lejos. Rechazaban la oferta de salvación de Dios en Jesucristo cuando Dios  mismo los visitaba (“El tiempo de visitación”) y muy pronto su nación sufriría, de todos modos, Dios no les dio las espaldas a los judíos que le obedecieron.

Acéptala antes que sea demasiado tarde.

Pastor Pedro Bogdan.

2 – ¿Qué espera Dios de mi?

Miqueas 6:8-9: Oh hombre, Él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide DIOS de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios. La voz de Jehová clama a la ciudad; es sabio temer a tu nombre. Presta atención al castigo, y a quien lo establece.

Las personas han probado todas las formas posibles de agradar a Dios, el Él dejó en claro sus deseos; quiere que su pueblo sea justo y misericordioso y que camine humilladamente con Él.

En sus esfuerzos para complacer a Dios, examine esas áreas con regularidad. ¿Es usted justo en su trato con la gente? ¿Muestra misericordia con aquellos que le hacen daño? ¿Está usted aprendiendo a ser humilde? Sólo que obedezcan a Dios, porque quieren complacerlo, viven en una relación adecuada con Él.

Deuteronomio 10:12-14Lo que Dios exige: Ahora, pues, Israel, ¿Qué pide Jehová tu Dios de ti, sino que temas a Jehová tu Dios, que andes en todos sus caminos, y que lo ames, y sirvas a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma; 13 que guardes los mandamientos de Jehová y sus estatutos, que yo te prescribo hoy, para que tengas prosperidad? 14 He aquí, de Jehová tu Dios son los cielos, y los cielos de los cielos, la tierra, y todas las cosas que hay en ella.

A veces nos preguntamos “¿Que espera Dios de mi?”. Aquí Moisés nos da un resumen simple y fácil de recordar.

1- Temor de Dios. Tener reverencia a Él.

2- Caminar en todos sus caminos.

3- Amarlo.

4- Servirlo con toda el alma.

5- Guardar sus mandamientos.

¿Te encuentras frustrado y consumido tratando arduamente de complacer a Dios? Concéntrate en lo que Dios pide de veras y encuentra PAZ.

Respete, siga, ame, sirva y obedezca.

3 – ¿Para qué me puso Dios en el lugar que estoy?

Romanos 8:29-30: Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. 30 Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó.

Lo que está claro es que el propósito de Dios en cuanto al hombre  no fue producto de un pensamiento tardío, sino que determinó antes de la fundación del mundo. La humildad se creó para servir y glorificar a Dios.

Si usted aceptó a Cristo, regocíjese porque Dios siempre  lo ha conocido. Su AMOR eterno, su sabiduría y poder son supremos. Él le guiará y le protegerá hasta el día en que llegue a su presencia.