En el marco, de la Semana Provincial de la Prevención del Consumo de Drogas, la Dirección de Adicciones del Gobierno Municipal invita a toda la población a conocer la entrevista realizada a Valentina Stefanía Bruno, vecina de nuestra ciudad.

La misma fue realizada, por la periodista Stefanía Musso del diario de La Voz de San Justo.

Valentina Stefanía Bruno es un ejemplo de lucha y superación contra el consumo de drogas. En la pelea diaria, la joven desde Arroyito confesó a Voz Mujer que la mirada sobre los adictos es de prejuicio y estigmatización, todavía cuesta que la gente entienda que es una enfermedad.

Un año, cuatro meses y doce días. Ese es el tiempo en que Valentina Stefanía Bruno de 25 años lleva alejada de la cocaína, ese mal que hoy la convirtió en un símbolo de la superación. Con paso firme y recuperando el control de su vida, esta joven madre busca restablecer la relación con tres pequeños hijos: Thiago (7), Emilia (5) y Benjamín (3). También ayuda a otros a salir del “infierno” donde ella estuvo metida y trabaja diariamente para que la sociedad deje de estigmatizar a los adictos y que entiendan que es una enfermedad contra la que se pelea día a día.

¿Es un desafío para vos todos los días luchar contra las drogas?

Si y es difícil para mí porque tengo mi lucha diaria con mi enfermedad. Es una responsabilidad ser parte de un grupo de recuperación ya que hay compañeros que recién llegan, debo ser fuerte y estar fortalecida, sin demostrar mis debilidades interiores de la enfermedad porque se escucha, se contiene, y es duro, porque cuando empiezan personas nuevas todo tu pasado del consumo vuelve a tu mente y tenés que estar muy fuerte para enfrentarte a eso.

¿Cómo lo ves desde tu lado?

Eso es imposible porque sigo siendo una adicta en recuperación toda mi vida y no hay remedio más que el tratamiento día a día que realizamos las personas en recuperación y el compromiso de mantenernos limpios.

¿Cómo acepta la sociedad a una persona adicta?

La gente sigue sin entender que este problema con las sustancias es una enfermedad sin cura y siguen los prejuicios, las etiquetas, la estigmatización, el señalamiento y no ayudan en la recuperación. El adicto se siente apartado de la sociedad.

¿Fue fácil retomar la vida y tener oportunidades luego de salir de las drogas?

No fue fácil remontar mi vida de nuevo después del consumo ya que la gente sabe de tu pasado o habla por atrás y es una traba muy grande poder romperla y seguir adelante. Se necesita mucha voluntad.

¿Te drogaste teniendo a tus hijos? ¿Cómo eran esos momentos?

Bajo el rol de mamá, estuve en consumo, y esos momentos eran difíciles ya que convivía con mi adicción y mis responsabilidades.

¿Cuál fue el momento más duro?

Dejar a mis hijos esos 6 meses porque no sabía cómo les iba a explicar que su mamá se tenía que ir un tiempo para sanarse de una enfermedad.

¿Por qué no se podías parar de consumir?

Buscaba disminuir o anestesiar el dolor que sentía y no poder parar esa una buena pregunta. Sentía placer y satisfacción pero con el tiempo eso se va y empezás a consumir más y más hasta llegar a un punto en que no te das cuenta de nada porque el cuerpo solo te pide sentir todo eso que es momentáneo.

¿Cómo es la rehabilitación para un adicto?

En internación viví muchas cosas y todas fueron una enseñanza para mi vida. Estuve seis meses internada y ahora estoy transitando este camino para brindar una mano a quien necesita.

¿Cómo fue salir de las drogas?

Fue un camino muy difícil y duro, ya que a veces la enfermedad no te da tregua, pero con buena voluntad y fuerza se puede salir adelante.

¿Qué les dirías a aquellos jóvenes y adultos que están atrapados en la droga?

Lo que debemos aprender es que no necesitamos de drogas legales o ilegales para hacernos sentir bien. Ambas crean una sensación falsa de bienestar pero lo que realmente nos está ocurriendo es que hay problemas psicológicos y físicos de fondo. Yo salí de ese mundo negro, sin vida ni sentido. Si salís de esto, podés demostrar lo que vales y sos realmente, pero todo es posible con fuerza y voluntad. Obvio que no todos los días van a ser color de rosa pero se puede cambiar ese día gris por uno maravilloso.

Un testimonio sin vuelta atrás

Todo comenzó en una noche de salida a los 16 años. Fui a bailar y quise probar, por curiosidad, para ver qué se sentía. Luego de ese episodio eran muy pocas las veces que lo hacía, ya que lo veía como algo divertido, de moda.

Cuando fui mamá, en ese tiempo no consumí. En el año 2018, fue un año muy duro para mí porque sufrí la separación de mi ex pareja donde me tocó enfrentar distintas situaciones de las cuales no estaba preparada para hacerlo sola y con mis hijos pequeños. Por otro lado, en octubre, para el día de la madre, sufrí la pérdida de una persona muy importante para mi vida y ese fue el detonante de mi recaída.

En ese momento, sentía que mi mundo se desmoronaba como si me asfixiaba y mi dolor no cesaba y era cada vez era más grande.

En noviembre me volví a vivir a mi pueblo natal que es La Francia con mis hijos para poder remontar mi vida. Esa fue la peor decisión porque caí nuevamente en la droga. Pensaba que consumir una dosis de cocaína podía calmar el dolor que sentía dentro de mío.

Al principio fue placentero porque mi objetivo era dejar de sentir y lo estaba logrando aunque yo no veía el daño que me estaba haciendo a mí misma.

Empecé los fines de semana, luego agregué días y así hasta el final, llegando a consumir las 24 horas sin comer ni dormir. Un día que estaba pasada, mi padrastro me preguntó qué estaba haciendo que la gente del pueblo comentaban que me habían visto comprando drogas. En ese momento me preguntó si estaba consumiendo y se lo negué, pero él insistió y cuando vi su mirada triste no lo soporté y me confesé.

A los días siguientes fui a las admisiones de un centro de rehabilitación para internarme por voluntad propia. Me admitieron el 21 de Marzo del 2019, a las 9, y ahí fue cuando mi vida dio un giro de 180 grados.

Me dieron el alta el 30 de septiembre de ese mismo año pero seguí el tratamiento ambulatorio por dos meses. En enero de este año me sumé al grupo de contención al adicto dirigido por la Directora de Adicciones de Arroyito, Pamela Musso, quien me permitió estar bien y ayudar a otros. Gracias a ese apoyo y el de mucha gente, llevo limpia sin consumo 1 año, 4 meses y 12 días.