Hasta el momento, la muerte de Maradona no había tenido un enfoque cristiano o tal vez un reclamo que expusiera lo que estaba ocurriendo detrás de todo este suceso; Dante Gebel logró hacer lo propio con este hecho.

En una publicación de Facebook, muy sustanciosa de palabra, explicó como el fallecimiento del futbolista pasó de ser una tragedia para Argentina a una situación que jugaba con las vidas de miles de personas dentro de la nación latinoamericana.

Y aún más allá, tocó un punto muy importante con el que se estuvo debatiendo en redes sociales: el destino final de Diego Maradona, el cielo o el infierno; ya que hay muchos que afirman que estaba en el infierno “por la vida que llevó” o que estaba en el cielo “por haberles traído la Copa del Mundo”.

Gebel, quien también es argentino, describió como este pueblo le ha dolido la partida física del deportista pero hizo una gran aclaratoria de lo que puede pasar con el alma de Diego, presentando las vertientes de este “apasionado tema”, como él lo reflejó.

“Diego siempre fue Diego, nunca se pareció a nadie. Aquellos que somos cristianos, tampoco nos consta que sucedió en su corazón en sus últimos minutos de vida; se que le han hablado del Señor infinidad de veces; tengo amigos en común que dan fe de eso y Diego (a pesar de esa aparente dureza) solía conmoverse”, escribió Gebel.

Allí, expresó que no corresponde al pueblo cristiano decir o especular sobre el lugar donde pasará “su eternidad”.

“Me aterran por igual, los que afirman que ‘seguro que se fue al infierno porque su vida dejó mucho que desear’, como los que aseguran que ‘está en el cielo porque nos trajo la Copa’. Eso es algo que está fuera de nuestra jurisdicción; la sola especulación es una torpeza de mentes estructuradas. Solo Dios lo sabe”, confesó.

De igual manera, con una crítica fuerte pero constructiva, expuso lo que ha sido la mayor exposición de todo un pueblo al contagio de Covid-19; si importar las reglas y medidas que por casi 9 meses se han vuelto ley en muchos países.

“Quizá Diego se merecía ser velado en un estadio de fútbol, al aire libre; pero la incoherencia de permitir que se convoquen miles de personas, casi sin protocolos, tanto dentro de la Casa de Gobierno, como el amontonamiento de miles de fanáticos (muchísimos sin mascarilla, sin distancia social, apiñados, reprimidos) solo causa estupor al ver tamaña incoherencia”, dijo sobre el velatorio de Maradona en la Casa Rosada donde miles de personas sin ningún tipo de precaución asistieron intentando despedirse del Pelusa.

También habló sobre lo que es las restricciones que la iglesia ha tenido que cumplir obligatoriamente para volver a reunirse como congregación, “Para reunirnos a orar tenemos que tomar todas las medidas sanitarias. Pero cuando se trata de Maradona, nueve meses de encierro pasan a ser un simple chiste de mal gusto. Quizás el contagio quedó suspendido por 72 horas”, explicó.

Sin duda, lo que se ha visto en redes sociales con respecto a la morada final de Maradona no sería nada igual con lo que Dios ya ha predestinado en su sabiduría, pues sólo Él tiene la última palabra sobre la vida de alguien.