Las escasas lluvias y la disminución consiguiente de las fuentes de captación de agua potable, así como el aumento del consumo de los usuarios durante esta época estival, hicieron necesaria la declaración de Emergencia, que emitió el Concejo Deliberante por pedido del ejecutivo el pasado jueves.

Resulta necesario disminuir el consumo del agua diario por habitante, preservando las napas en el radio de la ciudad y previniendo el agotamiento de reservas, por ello, la nueva Ordenanza establece que se priorizará el uso con fines de consumo humano, higiénico, sanitario y de salud pública de la red de agua municipal.

Por ello,  se prohíbe el uso del agua potable de la red pública, para tareas no esenciales, como por ejemplo: el llenado de piletas, la limpieza de patios, veredas o fachadas y riego de jardines.

La obra para la nueva perforación de agua comenzará a realizarse en la primera quincena de enero.